Lo que cobra una víctima de tráfico no se decide a ojo. Se calcula con el baremo de la Ley 35/2015, click cuyas cuantías se actualizan cada año. Conocer cómo funciona ayuda a saber si una oferta es razonable.
Los días de recuperación. Se indemniza cada día que transcurre hasta que las lesiones se curan o se estabilizan. Si hubo hospitalización, operaciones o una pérdida importante de calidad de vida, la cantidad aumenta.
Lo que queda para siempre. Las secuelas permanentes se valoran en puntos según su gravedad y la edad de la víctima, al que se añade, en su caso, el perjuicio estético.
Perjuicio patrimonial. Se incluyen los gastos médicos, de farmacia y de desplazamiento, y el lucro cesante por los ingresos que se dejan de percibir.
Oferta y respuesta motivada. Antes de demandar hay que presentar una reclamación a la aseguradora, que dispone de tres meses para hacer una oferta motivada o dar una respuesta motivada si rechaza pagar. Si la cantidad no te convence, puedes rechazarla y seguir reclamando.
No dejes pasar el tiempo. El plazo general para ejercitar la acción civil es de un año, aunque la reclamación a la aseguradora lo interrumpe. Lo prudente es actuar cuanto antes.
Revisar la oferta con un abogado especializado, y contrastarla con un perito médico propio cuando conviene, evita aceptar menos de lo que corresponde.